(Elena Delia Pavel 31/12/2024)
«El secreto de ir avanzando es empezar».
Mark Twain. Periodista, escritor y humorista estadounidense.
Si eres carpintero, fontanero, electricista, o incluso abogado y quieres emprender un negocio es posible que te preguntes si deberías hacerte autónomo o montar una SL. Ambas formas tienen ventajas y desventajas que dependen de factores como tu volumen de ingresos, o los riesgos que asumes.
En este artículo, analizamos las diferencias clave para ayudarte a decidir:
¿Qué significa ser autónomo?
Un autónomo por cuenta propia es una persona física que trabaja por su cuenta propia, facturando a sus clientes directamente.
Tiene las siguientes ventajas:
• Simplicidad administrativa: El alta como autónomo es rápida y sencilla, y la gestión contable es menos compleja.
• Costes iniciales bajos: Solo necesitas darte de alta en Hacienda y la Seguridad Social.
Y tiene las siguientes desventajas:
• Responsabilidad ilimitada: Respondes con tu patrimonio personal ante posibles deudas o problemas legales.
• Carga fiscal: Pagas el IRPF, que puede ser más alto que el Impuesto de Sociedades cuando los ingresos son elevados.
• Percepción profesional: Algunos clientes o empresas grandes prefieren trabajar con sociedades por motivos de formalidad.
¿Qué es una sociedad limitada (SL)?
Una sociedad limitada es una entidad jurídica independiente de sus socios (en este caso, tú).
Tiene las siguientes ventajas:
• Responsabilidad limitada: Solo respondes con el capital de la empresa, no con tu patrimonio personal.
• Ventajas fiscales: Las SL pagan Impuesto de Sociedades, que tiene un tipo fijo del 25%, que para ventas altas suele ser más bajo que el IRPF que pagarías como autónomo (15% los primeros dos años si la SL es nueva),
• Mayor profesionalidad: Los clientes tienden a percibir a las SL como más confiables y formales.
• Posibilidad de crecimiento: Puedes incluir socios si es necesario.
Y tiene las siguientes desventajas:
• Costes iniciales: La constitución de una SL requiere más trámites con su coste correspondiente: Notario, o Registro Mercantil.
• Contabilidad: La contabilidad es más compleja y requiere el apoyo de un asesor o gestor con un coste superior al del autónomo.
• Formalidades legales: Estás obligado a presentar cuentas anuales y a cumplir con más obligaciones legales que si eres autónomo.
¿Cómo decidir entre Autónomo o SL?
Para ayudarte a tomar tu decisión valora lo siguiente:
1.- Si tus ingresos son bajos o moderados (por debajo de 40.000-50.000 € al año, el IRPF puede ser más favorable que el Impuesto de Sociedades).
2.- Si estás empezando, ser autónomo permite probar el mercado con pocos costes iniciales. Luego siempre puedes cambiar a SL (pero cuidado, porque podrías perder el 15% del Impuesto Sociedades reducido).
3.- Si con tu actividad asume deudas importantes o posibles reclamaciones legales, te interesa la SL para no responder personalmente con tu patrimonio presente y futuro. Pero cuidado, aunque tengas una SL, el Administrador de la misma responde ante Hacienda y ante la Seguridad Social de las deudas contraídas.
Conclusión
La decisión entre ser autónomo carpintero o constituir una SL depende principalmente de tu volumen de ingresos, el nivel de riesgo y tus objetivos profesionales.
Si estás comenzando o trabajas en proyectos pequeños, ser autónomo es lo más práctico.
Sin embargo, si tu negocio está creciendo o planeas trabajar en proyectos grandes, una SL podría ser la mejor opción.
REDINN SOFTWARE, SL

