Alejandro Pelegrín (12-10-2025)
“No heredamos la Tierra de nuestros antepasados, la tomamos prestada de nuestros hijos”
Antoine de Saint-Exupéry. escritor, aviador y periodista francés
Desde el 1 de enero de 2023, está en vigor en España el Impuesto especial sobre los envases de plástico no reutilizables.
Su objetivo es fomentar la economía circular y reducir el uso de plásticos vírgenes.
Pero más allá de su propósito ecológico, supone nuevas obligaciones y costes para empresas de todos los tamaños.
¿Qué grava exactamente el impuesto?
El impuesto recae sobre:
- La fabricación, importación o adquisición intracomunitaria de envases de plástico no reutilizables.
- Los productos semielaborados (láminas, preformas) y componentes plásticos de cierre o presentación.
La base imponible es el peso neto de plástico no reciclado, con un tipo impositivo de 0,45 €/kg (aunque hay excepciones).
Impacto para una Pyme o Autónomo
Si eres Pyme o Autónomo que fabrica productos con plástico no reutilizable, estás obligado a presentar el impuesto y a repercutirlo a tu cliente con total transparencia.
Además, la empresa debe:
- Inscribirse en el Registro territorial del impuesto.
- Llevar una contabilidad específica.
- Presentar el modelo 592.
Si eres Pyme o Autónomo que únicamente usa o comercializa productos con plástico no reutilizable, debes pedir a tus proveedores información sobre el contenido reciclado y la trazabilidad certificada, para así evitarte problemas con la AEAT.
Ten en cuenta que si tu proveedor no aporta la documentación correspondiente, todo el plástico se considerará no reciclado, y el coste fiscal recaerá finalmente sobre ti.
Impacto para la GESTORÍA
Oportunidad de especialización
El impuesto del plástico es una gran oportunidad para la gestoría, ya que puede ofrecer asesoramiento fiscal-ambiental cada vez más demandado.
Las gestorías pueden ayudar a sus clientes a:
- Calcular y declarar correctamente.
- Optimizar costes mediante certificaciones.
- Controlar la trazabilidad documental.
- Exigir a los proveedores la certificación y la trazabilidad del plástico utilizado.
Conclusiones
– El impuesto del plástico no es solo una carga fiscal: es una llamada al cambio de mentalidad.
– Las Pymes y Autónomos deben verlo como una oportunidad para innovar: Mira Mercadona: paga (supuestamente) 0,45 € por cada Kg de bolsas de plástico en este impuesto, y luego vende a sus clientes cada bolsa por 0,15 € la unidad (¡Vaya rentabilidad!).
– Y las gestorías pueden convertirse en asesores estratégicos en sostenibilidad.

