Alejandro Pelegrín (31-12-2025)
“Toda tarea se dilata indefinidamente hasta ocupar todo el tiempo disponible para su realización”
Ley de Parkinson (publicada originalmente en The Economist, 1955)
Tu Marca Personal es tu reputación profesional. Es lo que los demás entienden y esperan de ti. Y en la actualidad, además, tu Marca no vive sólo “en persona”; vive en tu huella digital, en tu forma de escribir, en cómo apareces en LinkedIn, en cómo respondes un email, en cómo lideras una reunión online, y en la coherencia entre lo que dices y lo que haces.
Lo primero: Averigua quién eres tú y qué haces aquí
Averigua CUÁL ES TU MISIÓN EN LA EMPRESA (y en la VIDA).
Si no eres constante y claro con tu misión personal, cada día transmitirás una cosa distinta y, por tanto, nunca construirás una Marca sólida.
Tu misión debe caber en una frase.
Una fórmula simple (y práctica) es:
“Ayudo a [tipo de cliente] a conseguir [resultado] mediante [tu método/fortaleza].”
En mi caso: “Ayudo a Pymes y Autónomos a asegurar la viabilidad de su negocio mediante herramientas de Dirección Financiera automatizada”.
No es marketing; es dirección. Y debe ser entendible por:
- Tu equipo.
- Tus clientes.
- Tus partners.
- Y por ti mismo, en días buenos y malos.
Dirígete a un cliente específico (no intentes llegar a todos). Tu Cliente Objetivo
Uno de los errores más caros es querer gustar a todo el mundo.
Define tu “tribu” con 3 filtros:
- A quién sirves (sector/tamaño/madurez)
- Qué problema resuelves (dolor concreto)
- Qué promesa puedes sostener (resultado realista)
Si tu misión es difusa, tu Marca será difusa. Y si tu Marca es difusa, tus ventas lo notarán.
Planifica (como si tu Marca fuera un proyecto)
Una vez tengas claro tu cliente objetivo y sus necesidades, planifica cómo vas a resolverlas superando sus expectativas.
1º Analiza con detenimiento el Objetivo
Este objetivo es el que comunicará tu Marca.
Por ejemplo: “Ser reconocido como especialista en Automatizaciones para Pymes y Autónomos.”
2º Analiza tu Situación Actual
- Tu presencia digital (lo que se ve y lo que no se ve).
- Tu forma de comunicar por escrito.
- Tu consistencia (lo que prometes vs lo que entregas).
3º Planifica cómo lo vas a alcanzar
Aquí es donde tu Marca se convierte en realidad.
Tu Marca no es tu logo. Tu Marca es tu forma de trabajar repetida con consistencia.
Conclusiones:
Hoy, “Marca” = Promesa + Prueba. Hoy no basta con decir “soy bueno”. Hay que demostrarlo.
Pruebas típicas (elige las tuyas):
- Casos reales (antes/después)
- Metodología propia (pasos claros)
- Opiniones verificables
- Contenido útil (que enseñe, no que presuma)
Averigua cómo te ven tus Clientes (y corrige desviaciones).
No sólo se trata de lo que deseas transmitir. Lo más importante es lo que verdaderamente transmites.
A veces crees que dices una cosa, pero transmites otra. Y eso influye directamente en tus ventas.
Haz este ejercicio (sin complicarte mucho)
Pide a 10 personas (clientes, equipo, partners) que respondan por WhatsApp o email:
- “Descríbeme en 5 palabras (profesionalmente).”
- “¿Qué dirías que hago muy bien?”
- “¿Qué debería mejorar para darte más confianza?”
Luego compara:
- Lo que tú querías transmitir
- Con lo que ellos perciben

